Buscar EN ESTA PÁGINA

viernes, 23 de noviembre de 2012

LA LEYENDA DE SAN PEDRO DE LOS ARCOS autora María Soledad Argüelles TALLER DE POESÍA coordindora Pilar Iglesias con canciones de Victor Manuel y NUBERU


La leyenda de San Pedro de los Arcos
Aída Lafuente LA LIBERTARIA

San Pedro de los Arcos ,es una iglesia que se encuentra en lo alto de la ciudad de Oviedo ,camino del Monte Naranco ,es un lugar que muchos habitantes de la ciudad frecuentan para celebrar bodas bautizos…al lado se encuentra un paseo que usan muchos paseantes para caminar tranquilamente .

Aída Lafuente nació en león en 1915  falleció en plena Revolución, el 13 de octubre de 1934 (el mismo día en el que el edificio de la Universidad de Oviedo y cuanto contenía quedó destruido en el famoso incendio), en los alrededores de la Iglesia de san pedro de los arcos ,falleció combatiendo heroicamente, atendiendo una ametralladora, intentando mantener las posiciones revolucionarias frente al Ejército de la República española, a quien el Gobierno legítimo republicano había ordenado sofocar la intentona revolucionaria que afectó especialmente a la ciudad de Oviedo el día 13 de octubre .
Aída actúa como enlace entre el Comité Revolucionario de Oviedo y los grupos que controlaban el oeste de la ciudad, en plena actuación del ejército de la República para sofocar la revolución.
Aída perdió la vida en las inmediaciones de la iglesia de San Pedro de los Arcos de Oviedo, en pleno enfrentamiento con la 21ª Compañía, encuadrada en las fuerzas mandadas por el teniente coronel Juan Yague. Estas fuerzas, estaban constituidas por una una Bandera de la Legión, un Tambor de Regulares y una Batería de Artillería. Aída estaba intentando frenar, casi en solitario, mediante una ametralladora situada en la cota de San Pedro de los Arcos, el avance del ejército (tropas de la Legión conducidas por el General Francisco Franco) en su definitiva neutralización de la Revolución de 1934.
Existían dos nidos de ametralladora, el primero fue silenciado por las tropas de la compañía número 24. La segunda ametralladora, la de Aída, logró detenerlos varias horas. El teniente coronel Juan Yagüe ordena en ese momento al comandante de los escuadrones de sables avanzar hacia el terreno comprendido entre la actual avenida de los monumentos y la iglesia de San Pedro, de esta forma deja entre dos fuegos la posición que estaba siendo defendida por Aída, la 23ª compañía de la Legión progresa a su vez y, con la ayuda de la caballería, penetra en la cota, a pesar de los disparos que siguen saliendo de la ametralladora, la 21ª compañía avanza por la zona de la estación del norte y llega también a la posición de Aída, encontrándola muerta junto con otros combatientes, el resto de los compañeros se repliega hacia la zona de La Argañosa, perdiendo la posición. Según relatos de la época se la encontró con un vestido manchado de pólvora con un compañero, también muerto, al lado suyo.
El cadáver  fue encontrado en la fosa común que se cavó junto a una tapia de la iglesia de San Pedro de Los Arcos.

Aída La fuente comenzó a ser conocida como la Libertaria “La libertaria cayo muerta. Pero cayo muerta peleando, al pie de una ametralladora, en un recodo de la cuenca  minera .Se porto Aída Lafuente como el mas bravo de los mineros, no se la olvidara su nombre será conocido en toda España cunado el levantamiento de la censura permita hablar claramente”
El Pleno del Ayuntamiento de Oviedo del 6 de abril de 1995, acordó por unanimidad conceder el nombre de Aída la Fuente al paseo principal del parque de San Pedro de los Arcos, añadiendo además una estatua.

Cuentan la historia que por las noches a las doce, se oye como se abre la puerta de la iglesia y de allí con un suave viento se oye una voz que tararea el himno de Riego. cuando los viandantes asustados, tratan de huir, se quedan paralizados porque ven como una sombra de mujer con el puño en alto y oyen como una voz en su oído, que susurra libertad, libertad….
Yo había visitado muchas veces la ciudad de Oviedo, sobre todo por lazos familiares y por lo bella que es la ciudad y también alguna vez la iglesia, en este ultimo viaje decidí volver con mas calma ,era el día 13 de octubre ,me acerque primero a la iglesia y me senté en uno de los bancos para rezar por mis padres fallecidos hacia unos años y luego salí, fui al paseo y me acerque al muro donde mi madre me contó que se decía que se hacían los fusilamientos en la época de la revolución de octubre ,luego me acerque a la estatua de Aída y le toque la mano ,de repente hubo como un viento a mi alrededor y una voz que susurraba libertad... Libertad...

María Soledad Argúelles García


Foto: C. Ausín Turnes

 NUBERU





No hay comentarios:

Publicar un comentario